Más cerca de Dios en Ti - Gabriele - ebook

Más cerca de Dios en Ti ebook

Gabriele, Dipl. Ing. Höller

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Opis

A través de Gabriele, Su profeta y mensajera, el Cristo de Dios manifestó en agosto de 2005 el Camino Interno en forma abreviada, expresado en palabras sencillas y claras, y dado para todos los seres humanos que tienen añoranza de Dios, así como de una vida en libertad, plena y feliz.

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La Palabra del CRISTO DE DIOS dada a la humanidad antes de que este mundo se acabe

Más cerca de Dios en Ti

Gabriele

El Espíritu universal es la enseñanza del amor a Dios y al prójimo, a los seres humanos, a la naturaleza y a los animales

1ª edición en español: 2006Spanisch

© Gabriele-Verlag Das Wort GmbHMax-Braun-Str. 2, 97828 Marktheidenfeldwww.gabriele-verlag.dewww.editorialgabriele.com

Título del original en alemán:«Das Wort des Christus Gottes an die Menschheit, bevor diese Welt vergeht»

Traducción autorizada por la editorial Gabriele-Verlag Das Wort.En todas las cuestiones relativas al sentido, la edición original en alemán tiene validez última

Todos los derechos reservados.

Nº de pedido: B139esISBN: 978-84-8251-055-2 (edición impresa en español)ISBN 978-3-89201-788-2 (epub en español)ISBN 978-3-89201-789-9 (mobi en español)

Prólogo

La palabra de Dios es en este tiempo el mayor regalo de los Cielos a la humanidad. Dios, el Eterno, nos dice directamente en la palabra profética dada por Gabriele, Su profeta y mensajera, todo lo que los seres humanos necesitamos saber. Él dice lo que nos hace falta para captar las grandes interrelaciones espirituales, así como para comprender los sucesos del mundo en sus causas ocultas, en su trasfondo y en sus artimañas; y Él explica cómo toda persona, con la verdadera enseñanza de Jesús, el Cristo, y aplicando activamente los Mandamientos divinos y el Sermón de la Montaña de Jesús en la vida diaria, puede recorrer el camino de regreso al Hogar eterno.

En Agosto del año 2005 el Cristo de Dios nos regaló una amplia manifestación que Él mismo encabezó con estas palabras:

«La palabra del Cristo de Dios dada a la humanidad, antes de que este mundo se acabe. Más cerca de Dios en ti»

Un cristiano originario dio una idea general de su contenido del siguiente modo:

«En una gran manifestación el Cristo de Dios dirigió Su palabra a la humanidad, antes de que este mundo se acabe. Él puso ante los ojos de la casta sacerdotal actual el espejo de sus atrocidades, que actualmente refleja una imagen parecida a la de hace 2000 años:

Los sacerdotes actuales son los descendientes de los descendientes de los descendientes que persiguieron y persiguen a los verdaderos profetas, que instigaron e instigan al pueblo, hicieron crucificar a Jesús, tergiversaron y tergiversan la palabra de Dios y predicaron y predican al pueblo una enseñanza idólatra. Él denunció que ellos roban a personas y a pueblos, acumulando sus riquezas y viendo impasibles cómo pueblos enteros mueren a causa de hambre, enfermedades y epidemias. Él les reprochó el ensalzarse hipócritamente y con vestiduras adornadas en oro, y el abusar del Dios único, como falsificadores e idólatras, para su culto de ídolos. Él predijo el fin a los ciegos guías de ciegos y a sus subordinados y lemingos, y anunció la victoria de la verdad.

Él, el Espíritu de la verdad, ha dado en este gran cambio de era la palabra de la verdad a través de una mujer a la que hizo Su profeta, y ha enseñado y enseña a los hombres el Dios cercano.

Después de pasar cuentas a los descendientes de los descendientes de los descendientes de la casta sacerdotal y a quienes dependen de ellos, el Espíritu del Cristo de Dios habló nuevamente de Su enseñanza sencilla y genial – en cierto modo un compendio del Camino Interno, que Él nos puso al alcance en todos sus detalles en los últimos años del tiempo actual. Este compendio del Camino Interno es un arco de gran amplitud, reforzado por la regla de vida divina: «Lo que no quieres que te hagan a ti, no se lo hagas tampoco tú a nadie».

Quien acepta y acoge este compendio del Camino Interno de nuestro Redentor Jesús, el Cristo, y lo cumple en la vida diaria, no necesita ya el ruidoso ceremonial que lleva a las personas hacia lo externo y tapa Su vida y Sus obras siendo Jesús de Nazaret con ritos, dogmas y ceremonias. Sus palabras nos guían fuera de los oscuros muros de las iglesias y catedrales, hacia la luz que brilla en lo más interno de cada ser humano en el origen primario de nuestra alma».

En Su manifestación, Cristo dice que en este breve Camino Interno Él «da indicaciones para una vida más elevada».

La palabra del Señor, del Cristo de Dios, se vuelve viva en el corazón, en la consciencia de quienes se esfuerzan en seguirle. Ellos saben que para las personas que la aceptan y la acogen, en Su palabra está activa la fuerza infinita y la luz de Dios. La energía divina fluye a toda persona de buena voluntad que se esfuerza en poner por obra Sus indicaciones en la vida diaria, en la forma de pensar, hablar y obrar, haciéndolas así fructíferas.

Un pequeño grupo de cristianos originarios en Vida Universal se reunió con Gabriele para conversar sobre las palabras del Cristo de Dios dadas en Su manifestación. El contenido de esta conversación se ha reproducido en este librito para que todo el que lo desee, instruido y conducido por Cristo, pueda alcanzar una vida más elevada, la vida en el Espíritu de Dios.

Fe

A continuación, tomadas de Su gran manifestación de Agosto de 2005, las palabras del Cristo de Dios sobre el tema «Más cerca de Dios en ti».

«(...) Siendo Jesús de Nazaret enseñé que la Palabra de Dios se ha de poner por obra, es decir, se ha de cumplir. Yo hablé en este sentido: Quien escucha Mis palabras y obra según ellas, es como el hombre sabio que construyó su casa sobre roca. Al llegar las tormentas y caer las aguas, al bramar las tempestades sacudiendo la casa, ésta no se derrumbó, pues estaba construida sobre roca. Pero quien escucha Mis palabras y no obra según ellas, es como un hombre necio que construyó su casa sobre arena. Al llegar las tormentas y caer las aguas, al bramar las tempestades sacudiendo la casa, ésta se derrumbó y fue totalmente destruida.

La casta sacerdotal enseña que la fe por sí sola es suficiente. Sin embargo, el alma del hombre está en la Tierra para reconocer las cargas que ella misma causó, para arrepentirse de ellas y para purificarlas. Y si el hombre no vuelve a hacer esos mismos errores, su alma se esclarece. El camino del alma en el hombre consiste en aprender, para volverse nuevamente divina. El camino que lleva al Hogar eterno del Padre comienza con la fe y con el cumplimiento paulatino de las reglas divinas de vida.

La fe por sí sola, sin el cumplimiento de los Mandamientos de Dios y de las enseñanzas que Yo anuncié siendo Jesús de Nazaret, es como un fruto hueco. Esta fe hueca es una fe ciega que mantiene ciegos a aquellos que se aferran a ella, y que invita a continuar pecando. Esto le es grato a la casta sacerdotal, pues ellos, los seductores, son los mayores pecadores.

¿Qué es la verdadera fe?

La verdadera fe es la fe activa, el cumplimiento paulatino de Mis enseñanzas. Si tú, oh hombre, quieres aprender a tener fe, cumple la siguiente regla para la vida, que te llevará a los detalles de los Mandamientos de Dios y a la esencia del Sermón de la Montaña. La regla para la vida que abarca los Mandamientos de Dios y el Sermón de la Montaña dice: “Lo que quieres que otros te hagan a ti, hazlo primero tú a ellos”. Dicho de otra manera: “Lo que no quieres que te hagan a ti, no se lo hagas tampoco tú a nadie”.

Siendo Jesús de Nazaret, enseñé a las personas que querían seguirme a que fueran a un aposento tranquilo, lo que quiere decir, que buscasen un lugar tranquilo en el que pudieran estar a solas consigo mismas y con Dios, su Padre eterno. Este lugar tranquilo en la actualidad es más necesario que nunca, pues este mundo se ha vuelto cada vez más ruidoso, más agitado y brutal. También la naturaleza ofrece sosiego e interiorización a las personas que quieren dirigirse hacia el interior, al Espíritu del Cristo de Dios, que Soy Yo en el Padre. En la naturaleza, lejos del barullo y del estrépito ruidoso del ego humano, para estar a solas con Dios, con Su Creación, quien se esfuerza por llegar a Dios experimenta la vida que palpita, el Espíritu del infinito.

Cuando reces, oh hombre, sea en un aposento tranquilo o en la naturaleza, recuerda Mis palabras: “Lo que quieres que otros te hagan a ti, hazlo primero tú a ellos”. O, dicho de otro modo: “Lo que no quieres que te hagan a ti, no se lo hagas tampoco tú a nadie”. Pronto te darás cuenta de que esta legitimidad omniabarcante de la vida interna no sólo es válida respecto a las personas, sino también respecto a la naturaleza, a los animales, a todo lo que vive en la Tierra y sobre ella. Si te acuerdas una y otra vez de esta regla omniabarcante para la vida, tus oraciones se volverán más profundas, porque estás siguiendo este consejo divino: Más cerca de Dios en ti.

Poco a poco emergerá desde lo profundo de tu ser el deseo de cumplir cada vez más tus oraciones también en la vida diaria. Si sigues tu deseo, experimentarás la conducción interna hacia una vida más plena.

En la moderación que la verdadera vida, la vida interna, trae consigo, va madurando poco a poco otro deseo. Éste también fluye desde lo profundo de tu alma despierta y te mueve a unirte conmigo –el Espíritu del amor en ti– en el fondo de tu alma, tras el aseo de la mañana, para comenzar el día conmigo –el Espíritu de la verdad–. Si también cumples este deseo de tu alma, pensarás cada vez más a menudo durante el día en la regla para la vida “Lo que no quieres que te hagan a ti, no se lo hagas tampoco tú a nadie”, sobre todo cuando se presenten dificultades con tus semejantes, o cuando se den cosas graves en el puesto de trabajo como, por ejemplo, cuando se exija algo de ti que tú rechazas por ideas o ambiciones personales, o cosas similares.

El día trae para cada persona muchas indicaciones, a menudo de forma muy dolorosa. Pero cada indicación –aunque sea un gran cambio en el día, o incluso en el transcurso de la vida– tiene un mensaje o una respuesta para la persona implicada. Si se altera el ánimo de esta persona, no podrá averiguar inmediatamente lo que quiere decirle esta situación o esa dificultad. Más tarde, cuando se haya tranquilizado, posiblemente al anochecer, se le puede hacer manifiesto lo que el día le ha reflejado.

Para quien utilice la fe activa y la regla para la vida, se volverá una necesidad hacer un balance del día, para clasificar correctamente en su consciencia las situaciones desagradables, pero también lo que fue agradable. Así vuelve a encontrar el sosiego, que para toda persona es la clave para ir hacia el silencio interno, que es el Cristo de Dios en el fondo de cada alma –el Yo Soy, el Espíritu que habla a la humanidad a través de la palabra profética y que en este texto está dando instrucciones para una vida más elevada. Para quien sigue el deseo de su alma, que ha despertado en la consciencia del Eterno, el lugar del sosiego –que la persona que se esfuerza por alcanzar a Dios habrá dispuesto en una habitación o en la naturaleza–, se volverá una necesidad. Si precisamente al atardecer, tras terminar el trabajo, estás en un lugar tranquilo en tu hogar terrenal, enciende, si quieres, una vela. La luz de la vela simboliza la luz interna, el Espíritu en tu alma, al cual rezas.

¿Por qué digo una y otra vez las palabras de libertad: “si quieres”? Has de saber que la regla para la vida contiene la libertad absoluta, que también encontrarás en los Mandamientos de Dios y en Mis enseñanzas, que Yo di hace 2000 años siendo Jesús de Nazaret, y que igualmente encuentras en la actualidad en Mi Palabra, la palabra profética. El hombre es absolutamente libre de hacer o de dejar de hacer algo, como prefiera. El hombre recibió del poderoso Creador, como balanza para sopesar su forma de pensar y obrar, una conciencia y el entendimiento, y adicionalmente unas pautas para medir y sopesar: los Mandamientos de Dios y las sabidurías divinas de vida que enseñé y sigo enseñando Yo, el Cristo de Dios. Éstas muestran que el ser humano es por sí mismo responsable de sus actos y de lo que se abstiene de hacer.

En el camino de tu vida hacia Dios, nuestro Padre eterno, deberías saber que ninguna persona puede quitar los pros y contras de otra persona. Tampoco ningún sacerdote ni pastor pueden quitarte lo que tú te has impuesto libremente, pues ellos mismos son igualmente pecadores y como pecadores únicamente pueden perdonar a quienes hayan pecado contra ellos.

Ahora regreso de nuevo a cómo concluir el día y también a la oración de la noche.

Te encuentras en tu aposento tranquilo, en un lugar tranquilo. Ahora deja que tu día pase ante ti. Él te muestra en imágenes una vez más los sucesos y situaciones del día. Acuérdate de la regla para la vida. Utilízala, confrontándola con los sucesos del día. Si te resulta difícil aplicar la regla para la vida, que abarca los Mandamientos de Dios y Mis enseñanzas del Sermón de la Montaña, te aconsejo que tomes o bien los Mandamientos de Dios o bien el Sermón de la Montaña, lo que a ti te sea más cercano. Lee tranquilo e interiorizado las legitimidades divinas, pues éstas han sido dadas para sopesar y medir lo que el día te ha reflejado o incluso traído.