Sombras  DE Seducción - Unknown - ebook
Opis

Lisa atraviesa una gran crisis sentimental y Lucha por incesantemente solucionarla. Que Es Lo Que ignora vivira acontecimientos Los Que, Junto a la llegada de su hermana con una inesperada noticia de cola no cambiarán totalmente espera de la Vida. 

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SOMBRAS DE SEDUCCIÓN

Maria de Castro

A Manel, que me guía así como me acompaña. Con todo mi amor.

Agradecimientos

Por las miradas que hablan sin necesidad de palabras.

Por esos momentos, en los que lograste que con tu presencia y el equilibrio que me aportas, mis sombras se desvanecieran.

Pero, sobre todo, por haberme hecho sentir, de nuevo, y creer, una vez más, en la vida, en el sentido más amplio de la palabra.

Gracias.

INDICE

Capítulo 1---------- LA SORPRESA Capítulo 2-------------- LA VISITA Capítulo 3---------- IMPRESIONES

Capítulo 4----------------- DUDAS Capítulo 5---------- LA CONQUISTA Capítulo 6---------- ENFRENTADAS

Capítulo 7------------- EL SECRETO Capítulo 8--------------- DISTANCIA Capítulo 9------- DULCE TENTACIÓN

Capítulo 10-------------- LA NOTICIA Capítulo 11--- UN NUEVO COMIENZO Capítulo 12---------- EL DESENLACE

Capítulo 1: LA SORPRESA

Su mirada se hallaba perdida entre la espesura de aquel espléndido jardín. Hasta aquel momento no había sido consciente de que existían plantas flores y arbustos de tal belleza. Aquellos colores emanaban una fuerza que sin duda, ella debía transmitir a sus lectores.

Ella era Lisa, una escritora apasionada, que vivía

empapándose de la energía de todo lo que la rodeaba para después plasmarlo en sus libros. Su vida la complementaba Marc, su prometido, al que veía varias veces por semana, ya que él también se encontraba absorto en su trabajo. Marc tenía un cargo de responsabilidad en la empresa donde trabajaba, y su carácter perfeccionista le empujaba, a veces, a hacer incluso trabajo que no le correspondía.

Lisa llegó a casa con la imagen de aquel bello jardín

dibujada en su mente como un lindo paraíso. Lo único en lo que pensaba era en darlo a conocer, tal vez como novela romántica. Debía sentarse y dejar que las ideas vinieran a ella libremente.

Preparó todo lo necesario, su bloc de notas, su bolígrafo, su zumo, el móvil... Todo listo. Ahora ya podía relajarse y dejarse llevar.

Tras varias horas centrada en su principal capítulo, Lisa consideró más apropiado regresar a aquel inmenso jardín público para encontrar allí la inspiración. Pero nunca hubiera dicho que aquel paso condicionaría buena parte de su futuro más inmediato.

Al llegar, percibió que aquel era un día de visitas. Varios grupos habían acudido al jardín para apreciar la belleza de aquellas extraordinarias plantas. Se sentía emocionada,

nerviosa e impaciente por inspirarse e inspirar, pero el primer paso era observar. Se sentó y sacó su bloc del bolso dispuesta a tomar notas en cuanto surgiera la inspiración.

De pronto, a lo lejos, Lisa pudo percibir la delicadeza con la que un jardinero regaba una de las zonas del jardín, pero no prestó atención a las plantas ni al césped, sino a aquel jardinero. Había despertado algo en ella y tan solo le había visto de espaldas. Sus piernas atléticas, sus nalgas marcadas y esos brazos musculosos, junto a aquel pelo castaño... Le hacía volver a aquellos momentos apasionados que hacía tanto que ya no vivía. Y eso le hacía pensar. Ella era feliz con Marc, pero a la vez necesitaba recuperar algo que tenían y el tiempo, la distancia o

el trabajo les había quitado.

Aquel jardín se estaba convirtiendo, de repente, en mucho más que un simple fruto de inspiración. Le estaba ofreciendo a Lisa una ventana para ver, desde fuera, los problemas de su propia relación, y todo, por extraño que pareciera, reflejado en un chico que por algún motivo le había recordado a Marc en su pasado.

Sentada todavía, con la mirada fija en el cabello

despeinado de aquel chico, Lisa se vio vencida por la curiosidad y se dirigió hacia él.

- Disculpa, trabajas aquí, verdad?

- Sí, claro

- Bien, no quiero molestarte, soy escritora, quiero escribir un libro basándome en este jardín y necesitaría a alguien que me guiara, ya me entiendes, que me informara sobre las plantas o flores que necesite conocer

- Escritora? Vaya... Me gustaría ayudarte. Pero no puedo dejar de hacer mi trabajo, como comprenderás, de todas maneras, ven a preguntarme o búscame, si estoy en otra zona.

Cuando Lisa llegó a casa, lo único que deseaba era tomar un baño caliente y relajante, e intentar dejar atrás todas las preocupaciones que corrían por su mente. Pero una llamada

inesperada justo al salir de la bañera, truncó sus planes.

- Karen! Cuánto tiempo sin saber de ti. Cómo va todo por ahí? De veras? Pero eso es... Vaya, no sé qué decir. Cómo? Pero cuando? Por Dios! Claro que quiero que vengas! Me muero de

ganas de tenerte aquí! De acuerdo. Quedamos así.

Karen era la hermana pequeña de Lisa y llevaba años

viviendo en el extranjero. Hacía meses que Lisa no hablaba con Karen, debido a que ambas estaban siempre demasiado ocupadas para coincidir, pero ahora, Karen, había sorprendido a Lisa anunciándole que se había cogido unas vacaciones y había decidido pasarlas con ella. Pero Lisa sospechaba que si su hermana quería pasar las vacaciones con ella, sería por algún

otro motivo.

Aquella noche Lisa no pudo dormir. Recordaba lo feliz que era Karen cuando se fue a vivir al extranjero con su marido. Estaba pletórica, no le temía a nada, a pesar de ser la primera y única vez que se alejaba tanto de la única familia que le

quedaba, su hermana. Pero Lisa se sintió feliz por ella, y el vínculo que las unía nunca podría romperse.

Lisa decidió ir al jardín en coche esa mañana. Escuchar música mientras conducía le ayudaba a centrarse y relajarse. Al llegar, el olor a hierba mojada cautivó sus sentidos. Unos

metros más allá, un jardinero la observaba con mirada pícara. Lisa se dirigió hacia él

- Hola! Busco a un compañero tuyo que ayer trabajaba en aquella zona -Lisa señalo la zona en cuestión.

- Ya. Te refieres a Jack. Esta semana está trabajando en otro jardín, no sé si volverá a este o no.

- Oh, vaya... - La voz de Lisa sonó lastimada. - Gracias! Lisa se alejó, observando las plantas, embriagándose del olor a hierba mojada, empapándose de toda aquella belleza, y tras ello se sentó, su inspiración empezaba a dar sus frutos. Al fin tenía algo que escribir.

Advirtió que empezaba a tener hambre y miró el reloj. Sin ser consciente de ello se había pasado toda la mañana en aquel jardín escribiendo, y se sentía con más energía que nunca.

De camino a casa, escuchando su música favorita, lo que más deseaba era llamar a Marc para explicárselo.

Capítulo 2

LA VISITA

Cuando Lisa entró en casa, encontró a Marc, esperándola, de pie, sonriente, sereno, con su pantalón tejano y su polo azul que tanto le favorecía sobre su piel morena. Marc miró a Lisa

con aquella mirada intensa que ella apenas era capaz de sostener unos segundos y dijo:

- Como ves, hoy de la cena me encargo yo

Lisa miró hacia la mesa que estaba decorada con velas, y sobre la cual habían ya dos copas de cava.

Marc bajó la intensidad de la luz, haciendo que esta fuera más tenue.

- Marc, hoy es un día perfecto.

Ambos cenaron cruzando miradas que incendiaban el ambiente. Como era de esperar, los postres se sirvieron en la habitación.

Por la mañana, Marc despertó a Lisa con una invitación.

- Vamos, dormilona! Iremos a pasear por la playa, qué te parece?

A Lisa le encantaba el mar, tanto en verano como en invierno, le parecía relajante, misterioso y un tanto mágico. También adoraba la montaña, y su lugar ideal para vivir sería donde viera ambas cosas. Actualmente, desde casa no las podía ver las dos pero las tenía cerca.

Pasar la mañana paseando por la playa con Marc le trajo muchos recuerdos, pero también les permitió hablar con claridad. Marc había pedido vacaciones porque necesitaba

recuperar tiempo con Lisa. No quería que se distanciaran por culpa del trabajo.

Por su parte Lisa le explicó a Marc el tema referente al jardinero que había conocido y que le recordó a él, y Marc se quedó pensativo. Entendió finalmente que ambos habían llegado a la conclusión de que necesitaban recuperarse el uno al otro. Respecto a Karen, Marc se alegró mucho de que viniera a verles, ya que tenían muy buena relación.

Decidieron quedarse a comer en un restaurante cercano a la playa, conversaron relajadamente, y entre copa y copa, Lisa se dio cuenta del tiempo que habían dejado pasar y cuánto se

arrepentía de ello.

Ya de noche, cuando regresaban a casa, Marc le confesó que hacía mucho tiempo que no disfrutaban así, y que lo echaba de menos. Lisa asintió y acarició con ternura las mejillas de Marc, trayéndole hacia ella, para así besarle dulcemente.

Los días pasaban y Lisa avanzaba poco a poco en su novela. Sentada en el patio de su casa, intentando concentrarse, aquel misterioso Jack volvió a su mente. Sin dudarlo, como si de una divina señal se tratara, se levantó decidida y se dirigió al jardín.

Al llegar, se acercó a ella el jardinero con el que había hablado la última vez.

- Hola! Soy Will, hablamos el otro día, me preguntaste por Jack, recuerdas?

- Sí, claro, Will, y perdona, yo tampoco me presenté, soy Lisa.

- Encantado, Lisa. Quería decirte que Jack sigue trabajando aquí.

- No había ido a otro jardín a trabajar?

- No. Hizo unos arreglos, pero quiso volver aquí. Perdona, pero, te interesa por algo en especial?

- Acordamos que me ayudaría en un libro que estoy escribiendo, sólo eso.

Y con paso firme se dirigió a la zona donde había visto por primera vez a Jack. Al cruzar su mirada con aquellos ojos grises, se dio cuenta que ni siquiera sabía qué decirle.

- Hola, escritora... Qué te trae por aquí? Dudas sobre alguna planta?

- De hecho, no. Escribo una novela romántica.

- En ese caso, no necesitas mi ayuda, no?